¿Vamos a poder seguir viviendo de nuestra forma tradicional de vida?

Se están expandiendo las zonas azules y a nosotros se nos está expulsando incluso de la últimos sitios en que estamos.

¿Acaso esperan que este Centro se quede parado con tantos trabajadores que dependen de él?

Las Palmas de Gran Canaria es grande y nadie tiene la exclusividad de sus calles para montar un negocio, como así está sucediendo.

SITUACIÓN ACTUAL

 

Sección en continuo cambio

Antes que nada, desde COSAVA, quisiéramos presentarnos a nuestros visitantes con el fin de que sepan un poco de la trayectoria que ha tenido este Centro Especial de Empleo a lo largo de más de cuarenta años en Las Palmas de Gran Canaria.

La historia de COSAVA arranca el año 1956 con la creación de A.N.I.C. (Asociación Nacional de Inválidos Civiles) en Gran Canaria. Siendo esta una organización nacional creada durante la época franquista, con la transición democrática desapareció y tomó su lugar a nivel local COSAVA, surgiendo de las cenizas de A.N.I.C. como un ave fénix; gracias al tesón de un grupo de minusválidos que se negaron a tirar la toalla y defendieron su trabajo como ORDENADORES DE APARCAMIENTOS frente a todos creando una Cooperativa y más tarde un Centro Especial de Empleo; a lo largo de los años han ayudado, protegido y dado trabajo a más de 600 personas minusválidas.

Durante mucho tiempo su trabajo estuvo desarrollándose en silencio y, en general, con el apoyo de las Instituciones locales. Sin embargo, con la llegada de los años 90, la expansión económica y el crecimiento brutal que ha vivido la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, la situación no se hizo tan placentera y lo que antes era un buen entendimiento, incluso podríamos decir, ayuda por parte de políticos locales, se ha convertido en una lucha por la supervivencia  y por hacer entender a la nuevas generaciones de responsables municipales qué es un Centro Especial de Empleo, las características sociales y el papel tan necesario que juegan en el empleo de las personas con discapacidad.

En todo esto COSAVA, que llegó a tener en la época de mayor esplendor alrededor de 100 personas trabajando en toda la Isla, está sintiéndose cada vez más acorralada. Aunque a los políticos se le llenen la boca hablando de medidas especiales para el apoyo del empleo del discapacitado estas no pasan de ser papel mojado pues no existen mecanismos de control para que se lleven a cabo con efectividad. Por otra parte, si como ocurre en Las Palmas de Gran Canaria el afán especulativo es lo que prima sobre toda otra consideración, es muy difícil que un Centro como COSAVA, que se dedica a la ordenación de aparcamientos en directa competencia con empresas como la de Parquímetros,  sobreviva con sus propios medios y sin apoyos.

Lo gracioso es que cuando se empezó a hablar de la instalación de los parquímetros en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se dijo que iban a tener una consideración especial con los discapacitados que ya estaban desarrollando este trabajo, pero la realidad fue que el concurso se adjudicó a una empresa de parquímetros cuya única preocupación era, y sigue siendo, el acopio de beneficios y a COSAVA se le exigió que dejase las calles de la ciudad para ser recluida en ciertas zonas marginales; con el consiguiente peligro de disminución de ingresos.

Hemos de añadir que aunque se le quiera hacer ver a los ciudadanos que la instalación de los parquímetros en las ciudades es un beneficio por la rotación de los vehículos  en un mismo lugar de aparcamiento, esto es una falacia por lo que lo desmentimos rotundamente. Está más que comprobado que el que aporta la cantidad suficiente está aparcado todo el tiempo que su bolsillo se lo permita, por lo que evidentemente este es un negocio que se ha montado a costa del contribuyente con la disculpa de la rotación de los vehículos en los aparcamientos, discriminando efectivamente a los que menos posibilidades económicas tienen.

En su momento y con el apoyo de los gobernantes municipales de entonces, que sabían que apoyando a nuestro Centro Especial de Empleo hacían un bien social para personas con discapacidad, COSAVA creó por primera vez  en Las Palmas de Gran Canaria las zonas azules con una cantidad simbólica (a mitad del precio actual); además, los vehículos  sí rotaban en los aparcamientos y nuestro servicio tenía la ventaja añadida de que  los cuidábamos en la medida de nuestras posibilidades. Hoy por hoy, lo único que se ha montado en la calle es un negocio a costa del trabajo que siempre ha desarrollado un puñado de personas con minusvalía.

Por todo lo dicho anteriormente pedimos a los Ayuntamientos, en especial al de Las Palmas de Gran Canaria, que se nos tenga en cuenta y nos dejen seguir viviendo de lo que siempre hemos vivido, de la ordenación de aparcamientos, pero por otro lado, avisamos que de ninguna manera vamos a renunciar a nuestra forma de vida, pues siempre se dijo que es mejor morir de pié que vivir de rodillas y así vamos a seguir pensando. Sin que esto sea una amenaza, podría suceder, y si continúa el poco apoyo hacia este centro, que quizá nos veamos en la necesidad de plantarnos en donde siempre estuvimos, y de donde fuimos echados, con la completa seguridad de que el pueblo nos apoyaría.


07/05/04: Estamos muy desilusionados con los acontecimientos actuales. SEGUIMOS ESPERANDO EL APOYO DE NUESTRO AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA Y MIENTRAS TANTO PADRES DE FAMILIA VIVEN EN UNA SITUACIÓN LABORAL INCIERTA ¿HASTA CUÁNDO SEÑORES GOBERNANTES  DEL AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA?

 

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Trabajadores de COSAVA